tarima flotante sobre baldosa

Cómo añadir tarima flotante sobre baldosas paso a paso

Si estás leyendo este artículo, seguro que te has visto seducido por la estética y comodidad de la tarima flotante. Pero, ¿es adecuado colocarla sobre un suelo de baldosas? En caso afirmativo, ¿cómo se pone la tarima flotante sobre esta superficie?

Efectivamente, un cambio en el suelo de una vivienda o local supone una variación drástica que puede ayudar a renovar y mejorar el estilo de cualquier estancia. Sin embargo, la perspectiva de una obra suele echarnos para atrás. Ante esto, la tarima flotante se vuelve una opción idónea, pues une una colocación sencilla con un resultado espectacular. Así que, si quieres instalar tarima flotante y tienes un suelo de baldosas, no pierdas detalle porque te contamos todo lo que debes saber.

¿Son adecuadas las baldosas para poner tarima flotante?

Lo primero que se debe plantear es si el suelo de baldosas es idóneo para colocar tarima flotante o no. En este caso, tenemos una buena noticia, pues las baldosas son una de las superficies que ofrece óptimas condiciones para instalar una tarima flotante.

Sólo se debe comprobar que no hay baldosas sueltas ni levantadas. Aun así, en caso de que haya muchos desniveles, una pasta correctora solucionará este problema.

Una vez el suelo de baldosa está en perfecto estado para colocar las láminas de tarima flotante, sólo queda ponerse manos a la obra, para lo cual se deben tener algunos materiales.

Qué necesitas para poner tarima flotante sobre un suelo de baldosas

Para poder llevar a cabo la instalación de la tarima flotante en un suelo de baldosas harán falta tanto materiales como herramientas, en concreto:

  1. Cinta métrica
  2. Palanqueta
  3. Sierra de calar
  4. Martillo
  5. Cuña
  6. Manta aislante
  7. Adhesivo en cinta
  8. Rodapié
  9. Cola blanca (según tipo de tarima)
  10. Producto de conservación para suelo laminado

Y, por supuesto, las láminas de la tarima flotante.

Paso a paso para colocar correctamente tarima flotante sobre baldosas

Ya está todo listo para modernizar el suelo cambiando las baldosas por suelo laminado de tarima flotante. Para ello, no te pierdas esta guía paso a paso.

Preparación previa del suelo de baldosas

Como se ha mencionado anteriormente, esta fase incluye comprobar la nivelación del suelo y, en caso de que haya desniveles, utilizar pasta para corregirlos. Una vez hecho esto, el suelo debe estar limpio y seco para proceder a la colocación del suelo laminado de la tarima.

Para ello, también habrá que quitar el rodapié de toda la habitación.

Aislamiento del suelo

Como es lógico, las láminas de tarima no se colocan directamente sobre las baldosas, sino que es necesario colocar una capa aislante entre ambos materiales. Para ello, se pueden utilizar materiales que forman láminas de espuma, como el polietileno, y que además ayudan a aislar tanto de la humedad como del frío y el ruido.

Cuando coloques la manta aislante sobre las baldosas, recuerda dejar que sobresalga por las paredes unos 10 o 12 centímetros. Si es necesario, sella los distintos trozos de aislante con cinta adhesiva.

Momento de colocar las láminas de tarima

Cuando ya se ha instalado el aislante, podemos pasar al paso central del proceso: colocar el suelo laminado.

En este paso, lo primero que se debe hacer es leer y seguir escrupulosamente las instrucciones de las láminas de tarima concretas que se van a utilizar para respetar las juntas de dilatación.

Con esto en mente, coloca la primera lámina. Recuerda que las láminas deben dejar un espacio con la pared de 1,5 centímetros, para lo cual se coloca una cuña que se deja contra la pared hasta colocar la última lámina.

A la hora de unir el resto de las láminas, podemos encontrar 2 sistemas:

  1. Láminas de tarima flotante con sistema de clic, que no necesitan pegarse.
  2. Láminas de tarima que requieren unirse mediante un adhesivo

En este último caso, el adhesivo más adecuado es la cola blanca, que se aplica en la tabla que ya está colocada antes de unir la siguiente. Para fijar la unión, golpea suavemente con el martillo, protegiendo la lámina de tarima con algún material para no darle directamente. Una vez fijada la unión, se retira la cola sobrante y se pasa a la siguiente lámina.

Es importante recordar que la colocación se debe hacer por líneas horizontales, de forma que se hayan colocado todas las láminas de una tira antes de pasar a la siguiente. Así, se asegura que las juntas coincidirán a la perfección.

Corta las láminas necesarias y pon el rodapié

Aunque poner las láminas puede parecer sencillo, nos encontramos con el obstáculo de que será necesario cortar algunas de ellas: ya sea para adaptarse a los límites de la habitación o para sortear muebles empotrados e irregularidades.

Es en este paso en que es necesaria la sierra de calar y la cinta de medir. Cuando llegues a una de estas láminas, mide dónde tendrás que hacer el corte (haz siempre 2 medidas para asegurarte) márcalo y corta con la sierra con cuidado y precaución en todo momento.También habrá que cortar el aislante que sobre, para lo que puede usarse un cúter.

Hecho esto, quedará colocar los zócalos o rodapiés. En este momento puedes quitar las cuñas y colocar el rodapié pegándolo con adhesivo a la pared.

Proceso de acabado del montaje de tarima sobre baldosa

Ahora sí podemos decir que se ha conseguido colocar toda la tarima flotante sobre el suelo de baldosas, y sólo queda el último acabado.

Este consiste en eliminar los restos de polvo, serrín o adhesivo que hayan quedado. Una vez limpio, es importante aplicar algún producto específico para el suelo laminado que ayude a su mantenimiento y buen aspecto.

Ahora que ya tienes este paso a paso, sólo te queda no postergarlo más e iniciar el cambio del suelo de baldosas colocando una flamante tarima flotante.